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jueves, 14 de julio de 2016

Reseña «El fantasma de la ópera», de Gastón Leroux


¡Buenas y santas! Vengo con una nueva actualización de un clásico de la literatura francesa, el cual fue llevado varias veces a la pantalla grande y a infinidad de musicales en todo el mundo. Se trata de un libro que ha recibido diversas críticas, tanto positivas como negativas, y yo les voy a poner en la balanza un poco de cada cosa, según mi apreciación personal. ¡Empecemos!

NOMBRE COMPLETO: El Fantasma de la Ópera
NOMBRE ORIGINAL: Le Fantôme de L'Opéra
TIPO: Autoconclusivo
GÉNERO: Narrativa Gótica
AUTOR: Gastón Leroux
IDIOMA: Español
PÁGINAS: 127
AÑO DE PUBLICACIÓN: 1910
EDAD SUGERIDA: A partir de 13 años
EDITORIAL DE LA EDICIÓN DEL EJEMPLAR: Visor
ISBN: 987-1129-47-5

"Los rumores de la existencia de un espectro que habita en la Ópera se ven confirmados con extraños sucesos cuyo culmen se alcanza con la desaparición de una hermosa joven. Sin embargo, bajo su aspecto horrible se oculta un ser predestinado al dolor y el sufrimiento, que habita en fétidos corredores, y que, no obstante, conserva en su interior un hálito de nobleza inexplicable si se conocen sus padecimientos. Precisamente esa chispa sublime de humanidad es la que explica que ame entrañablemente la música y que puede sentirse arrobado ante la belleza de una joven cantante". 

Debo admitir (con cierto pesar) que en un principio el libro no me atrajo por completo. Acepté leerlo solo porque una amiga me había pedido que por favor le diera una oportunidad y porque, básicamente, se trataba de un clásico. Es así que leí una versión lo bastante larga y tediosa como para que abandonara todo intento amistoso de llevarle la corriente a la trama. No fue sino unos meses más tarde que el Fantasma se me apareció en una librería una vez más, solicitándome que me lo llevara a casa. Y, de hecho, así fue: adquirí una versión más simple y breve, con ilustraciones incluidas. 
Habrá sido esto último (adoro las ilustraciones en los libros) lo que me animó, por fin, a deshacerme de la experiencia que había tenido con ese mismo libro en su anterior versión y a darle una nueva oportunidad. 
Gastón Leroux comienza introduciéndonos al mundo interior del teatro en la ciudad de París, donde una celebración de cambio de directores está llevándose a cabo. La última función de gala para los antiguos directores de la Ópera, los señores Debienne y Poligny, representa un alivio que los nuevos directores Moncharmin y Richard no pueden entender. Y es que el antiguo edificio, además de brindar maravillosas representaciones a sus habituales espectadores con las más afamadas artistas de la ciudad, alberga en lo más profundo de sus entrañas a un ser oscuro y siniestro que vaga por los corredores del teatro, asustando a cuanta persona se le cruce: el Fantasma de la Ópera
Esa misma noche, la noticia de que el jefe de maquinistas, el señor Buquet, aparece ahorcado en el tercer sótano del teatro, es causa suficiente para que el terror de las personas se incremente. La historia del fantasma deja de ser una leyenda para convertirse en una realidad que muchos desean evitar. Sin embargo, para Moncharmin y Richard, las habladurías acerca de este ser no son más que puras bromas de los antiguos directores que solo pretenden asustarlos. Durante la trama intentarán burlar (sin éxito) las "condiciones" impuestas por el fantasma. Los consideré un poco ineptos y torpes en algunos casos. A veces no lograban ponerse de acuerdo y desconfiaban entre sí. Paralelamente, el autor nos presenta a Cristina Daé: una joven elegante y de imponente belleza, cuya pasión por el canto se ve reflejada en cada una de sus presentaciones, lo cual le hace resaltar aun más su atractivo natural. La consideré un tanto ingenua y a veces un poco desconcertante en su forma de actuar y de enfrentarse a los hechos que envolvían la trama, pues de a momentos parecía una muchacha fuerte, con convicciones bien definidas, pero en otras situaciones se me hacía una joven demasiado tímida, insegura y rodeada de miedos que la atormentaban. Por momentos la entendía (tiene una historia que, en gran parte, la justifica), pero por otros se me hacía imposible comprenderla cuando estaba a solas con el vizconde Raúl de Chagny, un amigo de su infancia, cuyo amor y adoración hacia ella no pasan desapercibidos durante toda la novela. Es un joven terco y obstinado, y su protagonismo en la historia va a ir en aumento al pasar cada página. Posee también un hermano mayor, el conde Felipe de Chagny.

Conforme va avanzando la obra, se va tiñendo de más tragedias, misterios y amor, el cual este último es el principal cable conductor de todo el argumento. Vamos conociendo más al fantasma, las historias que determinan el accionar de los personajes. 

Y, en cuanto al final (del cual no diré ninguna parte en concreto), me pareció un tanto precipitado. Se perdieron algunos detalles y otros fueron aclarados con demasiada rapidez. La narración es en tercera persona durante las primeras cien páginas (una decisión bastante acertada por parte de Gastón), para luego pasar a la primera persona, de la mano de un personaje que aparecerá casi al término del libro y que será un gran andamiaje para la resolución del conflicto. 
Me gustó mucho que el autor nos demostrara que para el amor no existe ningún tipo de rostro; todos estamos destinados a amar y a ser amados en mayor o igual medida. El fantasma es un ser con un pasado rodeado de dolor y de rechazo, que no entiende que sus actos egoístas solo empeoran las cosas. Él desea obtener todo lo que quiere, y no dudará ni un segundo en obrar como le convenga si eso significa ganar. Siembra el terror en sus personajes, logra que actúen de determinada manera según lo que su retorcida y macabra mente idee. Se siente fuertemente amenazado por la presencia del joven Raúl, la cual interfiere en el amor obsesivo e incondicional que siente por Cristina. No obstante, el autor nos deja bien en claro que, a pesar de nuestras apariencias, si procedemos ante todo con codicia, las cosas pueden terminar mal. 
Si la obra pretendía causar terror en sus lectores, creo que no lo ha logrado. O al menos leerlo durante esta época (en la que los filmes de terror han ido evolucionando para dar lugar a grandes escenas de horror) creo que sería casi imposible que nos provoque miedo. También, debo añadir, que el libro me resultó muy útil. Pude aprender cómo se constituía un teatro, las principales funciones de sus integrantes y muchas cosas más. 
En fin, lo recomiendo como un libro ameno, que sondea distintos temas. Nos lleva del amor al odio y de la venganza al perdón.
¡Eso es todo! Cuéntenme qué les pareció. ¡En breve nueva reseña!



BIOGRAFÍA DE GASTÓN LEROUX
Gaston Leroux (París, 1868 – Niza, 1927). Fue un crítico teatral, periodista  y por encima de todo escritor. Llevó una existencia pareja a la de uno de sus más célebres contemporáneos: Arthur Conan Doyle, el creador de Sherlock Holmes. Leroux, y su inmortal personaje Joseph Rouletabille, han deleitado a millones de lectores de todo el mundo a partir de historias que exploran las formas clásicas de la narrativa policíaca: los enigmas que aparentemente no tienen solución, como los «cuartos cerrados».


1 comentario:

  1. Hola yo de momento este lo dejo pasar, tengo muchos pendientes, me quedo siguiendote y te invito a mi blog, saludos.

    http://estoyentrepaginas.blogspot.com.es/

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1 comentarios:

Estoy entre paginas dijo...

Hola yo de momento este lo dejo pasar, tengo muchos pendientes, me quedo siguiendote y te invito a mi blog, saludos.

http://estoyentrepaginas.blogspot.com.es/

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